El debut
de la Selección Colombia femenina Sub-20 en el Sudamericano dejó más dudas que
certezas. En su primera presentación en Paraguay, el equipo nacional igualó sin
goles frente a Chile y no logró imponer las credenciales con las que llegó al
torneo continental.
El
conjunto dirigido por Carlos Paniagua venía de descansar en la jornada
inaugural y apostaba a iniciar con victoria en un grupo exigente. Sin embargo,
el ritmo competitivo no apareció y el funcionamiento colectivo estuvo lejos de
lo esperado ante un rival que venía golpeado por una dura derrota previa.
Desde el
arranque, Colombia mostró dificultades para asociarse y encontrar claridad en
campo contrario. La circulación fue lenta, hubo errores en la entrega y las
opciones de gol fueron escasas, reflejo de un equipo que aún busca identidad en
competencia oficial.
Chile,
ordenada y paciente, se plantó con líneas compactas y apostó a sorprender en
transiciones rápidas. La figura de Ámbar Figueroa inquietó en varios pasajes y
exigió la atención constante de Luisa Agudelo, quien respondió con seguridad
bajo los tres palos.
En la
segunda mitad el trámite ganó algo de intensidad, pero no precisión. Colombia
intentó adelantar líneas y arriesgar más, aunque sin contundencia en los metros
finales. Las aproximaciones carecieron de profundidad y las decisiones finales
no lograron romper el cerrojo austral.
Los
últimos minutos se jugaron con más nervio que fútbol. El partido se fragmentó,
abundaron las interrupciones y el empate terminó sellándose como consecuencia
de un desarrollo trabado y sin dominadores claros.
Con este
resultado, la Selección Colombia suma un punto y queda ubicada en la mitad del
grupo A, obligada a mejorar su rendimiento. El próximo desafío será frente a
Venezuela, un rival que llega con confianza y que pondrá a prueba la capacidad
de reacción del equipo cafetero.

0 Comentarios